Cuando queremos elegir un perro lo primero que debemos pensar es que tipo de perro queremos tener y luego si ese perro es el adecuado para nosotros.
Debemos conocer bien la raza para no cometer errores que nos lleven a querer deshacernos del cachorro que habíamos erróneamente idealizado como el más adecuado para nosotros en base a sus ventajas y desventajas, su carácter, se debe conocer el ambiente en que se encuentran, sus familiares directos, antecedentes de enfermedades propias de la raza, y por supuesto, hay que estar dispuestos a entregar tiempo, dedicación, cariño y necesidades de alimentación, como también atención médica rutinaria y de urgencia en eventos no esperados.
Un perro genera gastos y estos deben ser tenidos muy en cuenta. A la hora de comprar o tener uno, hay que partir de la base que no todos los perros toleran la comida humana y que lo mejor para ellos es el alimento balanceado. Los hay de todos precios y calidades y cada raza tiene requerimientos específicos en cantidad y calidad. Hay que pensar que este gasto nos puede ahorrar erogaciones de otro tipo, como por ejemplo las visitas recurrentes al veterinario si el perro desarrolla una alergia a cierto tipo de alimento, o no digiere bien algún resto de comida, entre algunos ejemplos. Los animales sufren y sienten igual que nosotros, por lo tanto no los comparemos con un objeto inanimado, si es así les pedimos con toda franqueza que no piensen en una mascota.
El Shar Pei es un perro muy especial, no es un juguete para niños ni un perrito faldero. Es un perro con carácter y fuerza que deben ser conocidas y dominadas por sus propietarios.
El Shar Pei es un perro fiel y leal a sus amos, de humor amable y pacífico, apegado, paciente, obediente con gran predisposición al trabajo.
Cuando una persona quiere tener un perro, más aún un perro debe hacerse unas preguntas: ¿Está dispuesto a ocuparse intensamente de su perro, está dispuesto a sacar a pasear a su perro todos los días y con cualquier tipo de estado climático, va ha aceptar la suciedad de él en su casa, está dispuesto a reprogramar y hasta anular sus vacaciones o a cambiar su auto deportivo por una combi o una camioneta? Si dice que sí, siga adelante, sino busque un hobbie y no un perro.
El paso siguiente es reunirse con propietarios y criadores de Shar Pei y preguntarles sobre la raza, sobre sus experiencias, Vaya a exposiciones caninas y podrá apreciar mejor al Shar Pei.
Si vive en un departamento no se preocupe el Shar Pei se adapta muy fácilmente a espacios reducidos, pero sí necesita que lo saque a caminar y hacer sus necesidades fuera de casa varias veces al día. Y a medida que el perro va creciendo es necesario que las caminatas sean cada vez más prolongadas.
Antes de seguir nos debemos hacer algunas preguntas:
- ¿Esta preparado para aceptar a esa mascota por el resto de su vida?
- ¿Ya ha investigado sobre la mascota que piensa adoptar, sus necesidades y características de la raza?
- ¿El espacio en el que vive sería un espacio adecuado para su mascota?
- ¿Le permiten tener mascota en donde está viviendo?
- Si alquila un departamento o una casa, ¿ha pensado en que cuando se mude habrá lugares donde no lo van a aceptar con mascota?
- ¿Si ya tiene otros animales, ha pensado si se llevarán bien entre ellos y si los que ya tiene lo aceptarán?
- ¿Está preparado para soportar todos los gastos de veterinario, comida y gastos que representa tener un Shar Pei?
- ¿Tiene el tiempo necesario para cuidarlo y educarlo?
- ¿Ha pensado en que va a pasar cuando vaya de vacaciones? ¿Quién lo va a cuidar? ¿Donde lo va a dejar? ¿Cuanto va a costar?
- ¿Si adopta un cachorro, esta preparado para aceptar la temporada de destrozos y mordisqueo en la temporada de muda de dientes?
- ¿Si tiene jardín va a tener paciencia para educarlo y no maltratarlo cuando escarbe un hoyo en el jardín?
- ¿Tiene paciencia y disciplina para corregir los malos hábitos de su mascota?
- ¿Tiene el tiempo para entrenarlo o el dinero para mandarlo entrenar?
- Después de un día largo y pesado ¿está dispuesto a tener la energía necesaria para sacarlo a pasear, jugar y dedicarle tiempo en cariño y cuidados?
- ¿Esta dispuesto a levantarse temprano el domingo por la mañana
después de una desvelada para sacar al perro a pasear?.
No se trata de desanimarlo pero un perro requiere de tiempo, educación y cariño y queremos estar seguros de que usted será el dueño ideal para un perro que no tiene hogar.
Estas son unas cuantas cosas en las que tiene usted que pensar antes de adoptar un Shar Pei. Un perro puede mejorar mucho su vida en diferentes aspectos, pero eso también significa que su vida cambiará en otros aspectos. ¿Esta dispuesto a sacrificar un poco por el cariño incondicional de un perro, quien será sin duda alguna su mejor amigo?
Si Ud. decide adoptar un perro adulto tenga en cuenta las siguientes ventajas y desventajas:
VENTAJAS: no deberá lidiar con la infancia y la adolescencia del perro, que en nuestra raza puede llegar a ser estresante para algunos propietarios que no tienen el suficiente mando sobre un perro tozudo, la infancia se extiende desde los primeros meses de vida hasta los 7 meses en tanto que la adolescencia en un Shar Pei puede durar desde los 7 meses hasta el año y medio, durante ese periodo no solamente esta raza sino todos los perros entran en una etapa de desoír las ordenes dadas por los dueños y competir con el mismo para tratar de dominarlo, nuestra raza tiene además
la característica de ser algo obstinados y algunos dueños, precisamente los que no tienen mando sobre sus perros terminan bastante defraudados. En términos económicos es mas fácil alimentar a un perro adulto ya que esta raza no requiere grandes cuidados en su alimentación una vez que finalizó su crecimiento y también debemos tener en cuenta que por ser una raza sana por naturaleza los gastos de veterinaria son mínimos.
DESVENTAJAS: a veces la gente siente temor de adoptar un perro adulto pues cree que este no se adaptará a su nueva familia, esto no es así, la mayoría de los perros que deben enfrentar un cambio en su adultez, se sienten agradecidos por la protección que la nueva familia le da. No olvidemos que el perro necesita del ser humano por ser un animal doméstico. Es decir el perro adoptado agradece la mano que se le tiende y tratará de adaptarse a su nuevo entorno humano y perruno si es que ya hay otros perros en esa casa.
Los nuevos dueños deberán observar con mucha atención las señales que da el animal en los primeros meses de convivencia para que de acuerdo con lo que él manifieste actuar en consecuencia. Es un periodo de observación y acercamiento durante el cual ambas partes, perro y nueva familia se reconocerán y la relación se afianzará.
El perro aprende durante toda su vida por lo que, si un perro adulto llega a nuestras vidas, pronto entenderá cuales son las reglas que rigen en esa casa y las acatará.
Para lograr una feliz convivencia entre el perro y la familia humana es imprescindible el establecimiento de normas de comportamiento por los dueños que sean aceptadas por los perros.
La mayoría de las veces que alguien desea desprenderse de su perro aduciendo que él mismo tiene problemas de conducta, en realidad deberíamos preguntarle a ese dueño que fue lo que él hizo mal para que el animal actúe mal. En principio la mayoría de las dificultades se originan en situaciones difíciles para el perro que alteran su carácter y que son ocasionadas por sus dueños. Un dueño que no entiende a su perro y el porque de ciertas actitudes nunca tendrá una buena relación con él, y el único responsable es lógicamente el ser humano ya que es el que tiene raciocinio para descubrir cual es el problema e inteligencia para resolverlo.
Nunca puede ser responsable el animal que no posee los dones antes mencionados, de actitudes que no condicen con lo que el ser humano desea, por lo tanto la 1º regla de oro para convivir con un perro es aprender a entenderlos y tratar de descubrir el porque de ciertas actitudes, cuando uno encuentra el problema puede encontrar la solución.. La 2º regla y la que afianza la relación, es determinar desde el primer momento de la convivencia con el animal, quien es el que manda, esto no se logra con castigos sino con una buena voz de mando y mucho cariño.
La coherencia en las actitudes y en las ordenes que recibe el animal da el resultado esperado en situaciones similares. Los perros necesitan socialización lo que no quiere decir humanización. Nunca se debe tratar de interpretar a un perro y sus actitudes como si este fuera un ser humano.
Estas son unas cuantas cosas en las que tiene usted que pensar antes de adoptar un Shar Pei. Un perro puede mejorar mucho su vida en diferentes aspectos, pero eso también significa que su vida cambiará en otros aspectos. ¿Esta dispuesto a sacrificar un poco por el cariño incondicional de un perro, quien será sin duda alguna su mejor amigo?
Si Ud. decide adoptar un perro adulto tenga en cuenta las siguientes ventajas y desventajas:
VENTAJAS: no deberá lidiar con la infancia y la adolescencia del perro, que en nuestra raza puede llegar a ser estresante para algunos propietarios que no tienen el suficiente mando sobre un perro tozudo, la infancia se extiende desde los primeros meses de vida hasta los 7 meses en tanto que la adolescencia en un Shar Pei puede durar desde los 7 meses hasta el año y medio, durante ese periodo no solamente esta raza sino todos los perros entran en una etapa de desoír las ordenes dadas por los dueños y competir con el mismo para tratar de dominarlo, nuestra raza tiene además
la característica de ser algo obstinados y algunos dueños, precisamente los que no tienen mando sobre sus perros terminan bastante defraudados. En términos económicos es mas fácil alimentar a un perro adulto ya que esta raza no requiere grandes cuidados en su alimentación una vez que finalizó su crecimiento y también debemos tener en cuenta que por ser una raza sana por naturaleza los gastos de veterinaria son mínimos.
DESVENTAJAS: a veces la gente siente temor de adoptar un perro adulto pues cree que este no se adaptará a su nueva familia, esto no es así, la mayoría de los perros que deben enfrentar un cambio en su adultez, se sienten agradecidos por la protección que la nueva familia le da. No olvidemos que el perro necesita del ser humano por ser un animal doméstico. Es decir el perro adoptado agradece la mano que se le tiende y tratará de adaptarse a su nuevo entorno humano y perruno si es que ya hay otros perros en esa casa.
Los nuevos dueños deberán observar con mucha atención las señales que da el animal en los primeros meses de convivencia para que de acuerdo con lo que él manifieste actuar en consecuencia. Es un periodo de observación y acercamiento durante el cual ambas partes, perro y nueva familia se reconocerán y la relación se afianzará.
El perro aprende durante toda su vida por lo que, si un perro adulto llega a nuestras vidas, pronto entenderá cuales son las reglas que rigen en esa casa y las acatará.
Para lograr una feliz convivencia entre el perro y la familia humana es imprescindible el establecimiento de normas de comportamiento por los dueños que sean aceptadas por los perros.
La mayoría de las veces que alguien desea desprenderse de su perro aduciendo que él mismo tiene problemas de conducta, en realidad deberíamos preguntarle a ese dueño que fue lo que él hizo mal para que el animal actúe mal. En principio la mayoría de las dificultades se originan en situaciones difíciles para el perro que alteran su carácter y que son ocasionadas por sus dueños. Un dueño que no entiende a su perro y el porque de ciertas actitudes nunca tendrá una buena relación con él, y el único responsable es lógicamente el ser humano ya que es el que tiene raciocinio para descubrir cual es el problema e inteligencia para resolverlo.
Nunca puede ser responsable el animal que no posee los dones antes mencionados, de actitudes que no condicen con lo que el ser humano desea, por lo tanto la 1º regla de oro para convivir con un perro es aprender a entenderlos y tratar de descubrir el porque de ciertas actitudes, cuando uno encuentra el problema puede encontrar la solución.. La 2º regla y la que afianza la relación, es determinar desde el primer momento de la convivencia con el animal, quien es el que manda, esto no se logra con castigos sino con una buena voz de mando y mucho cariño.
La coherencia en las actitudes y en las ordenes que recibe el animal da el resultado esperado en situaciones similares. Los perros necesitan socialización lo que no quiere decir humanización. Nunca se debe tratar de interpretar a un perro y sus actitudes como si este fuera un ser humano.










